Estrategias digitales para potenciar el comercio de proximidad en Alicante durante las campañas estacionales
Cuenta El Periódico de Villena que el calendario manda en la facturación del comercio de proximidad, y las cifras lo avalan: según el Instituto Nacional de Estadística, las ventas del comercio…

Cuenta El Periódico de Villena que el calendario manda en la facturación del comercio de proximidad, y las cifras lo avalan: según el Instituto Nacional de Estadística, las ventas del comercio minorista en España suben entre un 20% y un 30% durante las fechas de mayor actividad estacional. En Alicante, Navidad, San Valentín, Día de la Madre o las fiestas locales concentran una parte sustancial de los ingresos anuales de las tiendas de barrio. El problema es que esas semanas son una ventana corta y exigente, y mantener el ritmo fuera de ellas requiere cada vez más cintura.
¿Por qué las fechas señaladas son un examen trimestral para la tienda de barrio?
En Alicante la dependencia del ciclo festivo se nota especialmente. Las fiestas locales generan picos de actividad ligados al turismo y al consumo interno: la demanda sube rápido, pero se concentra en pocos días. Fuera de esa ventana, mantener el flujo de clientes exige adaptación constante. Desde 2020, la digitalización de los hábitos de compra se ha acelerado, y el cliente ya no entra en la tienda antes de buscar online: muchas veces ocurre al revés. Quien regala o quien se da un capricho quiere comparar, decidir y, sobre todo, resolver en el mismo día. La urgencia aparece, y con ella cambia la lógica de la compra.
¿Qué necesita de verdad el cliente en el último momento?
El análisis de El Periódico de Villena identifica tres escenarios que se repiten en la calle y que conviene reconocer. Primero, la falta de tiempo: la compra se deja para última hora y los plazos exprés de las grandes plataformas ganan por goleada. Segundo, la especificidad: el cliente busca algo concreto, una experiencia o un producto de nicho que no siempre está en el escaparate de proximidad. Tercero, la indecisión: la persona no sabe qué regalar y prefiere que el destinatario elija. Los tres casos son una amenaza si el comercio no responde, pero también son una oportunidad clara para quien tenga una herramienta a mano.
¿Qué puede hacer el comerciante hoy mismo sin perder su esencia?
La digitalización no llega para sustituir a la tienda de barrio, sino para ensanchar su alcance y facilitar la compra. Una solución especialmente útil, según el artículo, son los cheques regalo: se compran online en pocos minutos, evitan el problema de la talla, el color o las preferencias, y permiten que el cliente tenga un detalle concreto aunque no haya elegido él mismo el producto. Es un primer paso que no obliga a montar una tienda online compleja ni a cambiar la identidad del negocio. Además, son herramientas que requieren poca adaptación y permiten mantener la esencia de siempre.
El siguiente movimiento es de cajón: revisar el calendario de los próximos dos meses, detectar las tres fechas con más tirón local y preparar una oferta de cheques regalo o vouchers digitales asociada a cada una. Quien tenga el producto y la fecha clara, venderá.